24 de octubre de 2010

No sea tan "buena gente"

El evitar los conflictos es una característica común en la mayoría de las empresas. Sin embargo, la dirección libre de desacuerdos y el dejar de decir las cosas, genera complejidad y ansiedad innecesarias. Para lograr que los conflictos se conviertan en confrontaciones constructivas, le recomendamos seguir estos tres pasos:

1. Reflexione. Pregúntese a sí mismo si han habido ocasiones en las que debió decir lo que pensaba, pero se mantuvo callado.¿Evita usted cierto tipo de conflictos?

2. Obtenga retroalimentación. Pregunte a amigos de confianza y colegas como perciben ellos su disposición para entablar un conflicto constructivo. Posiblemente ellos vean patrones que son menos obvios para usted.

3. Experimente. No tiene que cambiar de la noche a la mañana. Trate de oponerse a una solicitud o dar su opinión en una reunión y vea como le va. A modo de introducción de su comentario, reconozca que esta trabajando en mejorar en lo referente a los conflictos. Esto ayudará a demostrar su sinceridad.

Adaptado de: "¿Es su cultura demasiado buena?"
por Ron Ashkenas.

15 de octubre de 2010

Sea un buen chofer

Todo equipo de trabajo requiere un "afinamiento" como el que se realiza a las partes de un vehículo; es importante diagnosticar la condición del carro y hacerle los ajustes y las reparaciones del caso. Si uno deja que el vehículo, en nuestro caso el equipo de trabajo,siga caminando sin chequeo, empieza a dar problemas: gasta más combustible, las luces no funcionan y no sabe por donde va, se apaga, hay que empujarlo, se aguanta calor porque el aire no funciona, corcovea, no avanza a la velocidad adecuada, ya no logra hacer algunas funciones sencillas y en algún momento se para del todo.

La mayor parte de las veces arruinamos las piezas. Sabemos que hay que revisarlas, que hay que atenderlas, que es mejor parar el carro y revisarlas para "aceitarlas" o para "apretarlas", pero no lo hacemos. Seguimos funcionando hasta que aquella pieza que en realidad era buena, se arruina y entonces la tenemos que cambiar. Importante, cuando haga un cambio, cambie también su forma de tratar a la nueva pieza, porque si no lo hace, va a ocasionarle los mismos problemas que la anterior.

El "afinamiento" requiere de diagnóstico y luego requiere de ajustes. Si hacemos las revisiones cada cierto tiempo como lo indica el manual, cambiamos el aceite cada tres meses y hacemos las revisiones semestrales preventivas, conservaremos las piezas por más tiempo y el carro funcionará sin problemas. Pero algunas veces se requiere cambiar algunas piezas que ya no se pueden reparar o repararlas sería muy caro. En ese caso es mejor traer nuevas piezas. Ojo, algunas veces dejamos en el carro una pieza mala y aunque cambiamos todas las otras, de todas maneras el carro no funciona bien.

Es también importante pensar para que tipo de terreno esta diseñado cada carro. No todos los vehículos son "todo terreno", y no todos los equipos de trabajo funcionan igual en todos los ambientes. Algunos de los equipos son muy buenos si la carretera esta bien pavimentada y no hay mucho "bache" que cruzar, otros carros son especialmente diseñados para terrenos difíciles. Si usted quiere que el equipo de trabajo le funcione igual, tanto en situaciones turbulentas como en situaciones de estabilidad, puede echar a perder el equipo. Cuando un equipo acostumbrado a poca incertidumbre va a pasar por incertidumbre, asegúrese de ir despacio, de agregarle algunas piezas que lo protejan y de revisarlo continuamente.
  • ¿Cuál será la fecha en que se reunirá con su equipo para hacerle un "afinamiento"?
  • ¿Qué ajustes tiene que hacerle al equipo?,¿Qué piezas hay que "lijar" y "aceitar"?, ¿Cuáles piezas hay que cambiar?
  • ¿Qué cambios tiene que hacer usted al manejar,será acaso disminuir la velocidad, buscar mejores caminos, o aun ceder el asiento de motorista a otro miembro de su equipo?
Alfredo Enrique Umaña

8 de octubre de 2010

Obligación ineludible



Porque vivimos y hacemos empresa aquí, porque hemos decidido creer en un buen futuro para Honduras, vale la pena unirnos para elevar esta oración que nos heredara Froylán Turcios, considerado uno de los intelectuales nacionales más importantes del siglo pasado.


¡Bendiga Dios la prodiga tierra en que nací, fecunden el sol y las lluvias sus campos labrantíos; florezcan sus industrias y todas sus riquezas esplendan bajo su cielo de zafiro. Mi corazón y mi pensamiento, en una sola voluntad, exaltarán su nombre, en un constante esfuerzo por su cultura.


Número en acción en la conquista de sus altos valores morales, actor permanente de la paz y del trabajo, me sumaré a sus energías; y en el hogar, en la sociedad o en los negocios públicos, en cualquier aspecto de mi destino, siempre tendré presente mi obligación ineludible de contribuir a la gloria de Honduras.


Huiré del alcohol y del juego, y de todo cuanto pueda disminuir mi personalidad, para merecer el honor de mejorar entre sus hijos mejores.


Respetaré sus símbolos eternos y la memoria de sus próceres admirando a sus hombres ilustres y a todos los que sobresalgan por enaltecerla.


Y no olvidaré jamás que mi primer deber será, en todo tiempo, defender con valor su soberanía, su integridad territorial, su dignidad de nación independiente; prefiriendo morir mil veces antes que ver profanado su suelo, roto su escudo, vencido su brillante pabellón.


¡Bendiga Dios la prodiga tierra en que nací! Libre y civilizada, agrande su poder en los tiempos y brille su nombre en las amplias conquistas de la justicia y del derecho.


Froylán Turcios

4 de octubre de 2010

Energía y no tiempo

Con las organizaciones exigiendo más y más de su personal en estos días,los empleados apremiados por el tiempo deben ingeniárselas para mantenerse al día. Puede que no seas capaz de alargar el día, pero si puedes reponer tu energía. Utiliza estos 4 simples consejos para ayudarte a trabajar de manera más inteligente y prevenir el desgaste:

Toma recesos cortos pero regulares. Aléjate de tu escritorio cada 90 a 120 minutos. Camina un poco, toma una bebida, o simplemente estira tus piernas.
Agradece. Ser positivo aumenta tu nivel de energía. Expresa tu agradecimiento regularmente a otros.
Reduce las interrupciones. Realiza las tareas que necesiten concentración alejado de teléfonos y correo electrónico. En su lugar, asigna horas específicas en tu día para responder mensajes.
Haz lo que amas. Conoce donde radican tus fortalezas y que es lo que disfrutas hacer. Encuentra formas de hacer más de esas cosas y menos de lo que te cansa.
Adaptado de "10 artículos que debes leer para administrarte a tí mismo" de Harvard Business Review.
Traducción libre de Grace Espinoza

9 de agosto de 2010

Una palmadita en el hombro


Permítame animarle al inicio de esta semana, permítame darle una palmadita en el hombro. Permítame decirle que lo que usted ha logrado en su puesto, en su empresa, en su trabajo vale la pena. Con mucha frecuencia nos fijamos en lo que no hemos logrado, en lo que aún no se ha hecho y despreciamos (vemos de menos) aquello que sí se ha hecho.

Deténgase un momento, respire profundamente y agradezca a Dios lo que El le ha permitido alcanzar hasta este día, confíe que así como hasta ahora la lucha ha tenido buenos resultados, también de aquí en adelante sus esfuerzos traerán frutos.

Una palmadita en su hombro! Vamos bien!

Con mucho aprecio,

Alfredo Enrique Umaña y quiénes hacen posible Consultoría Aplicada

28 de julio de 2010

NUESTRA GENTE


Hace poco discutía con unos amigos, la posibilidad que tienen de abrir una nueva empresa industrial. Al conocer más detalles sobre la oportunidad que tienen en sus manos, les pregunté:
Qué es lo que más les atrae de iniciar este nuevo negocio?
La respuesta me sorprendió: "Darle un buen trabajo a 200 personas"
Darle un buen trabajo a las personas debiese siempre estar en la mente de todo empresario, la rentabilidad o el retorno de los inversionistas debiese ser visto como un subproducto del desarrollo de nuestra gente.
Nótese que el objetivo va más allá de dar empleo, el objetivo es proveer un buen trabajo, proveer a las personas no solamente una fuente de ingresos para el sostenimiento propio y de sus familias, sino una actividad en la cual puedan invertir sus talentos y sus esfuerzos.
Liz Wiseman y Greg McKeown nos recomiendan tres formas de apoyar a nuestra gente en el "glorioso" camino de descubrir y maximizar el uso de sus talentos.
1. Involucre gente nueva en las sesiones de trabajo y las actividades de lluvia de ideas. Invite a personal operativo y no solamente al personal directivo, deje participar en la solución de los problemas a personas de otras áreas o departamentos. Las mejores soluciones suelen venir de personas que no están directamente relacionadas con el tema tratado.

A qué nueva persona puede invitar a su próxima sesión de trabajo?
2. Incremente su tolerancia por errores. Deje que las personas piensen, hablen y actúen con libertad. Ayude a resolver las consecuencias de acciones menos que perfectas, aprovéchelas para seguir formando a su gente y anímeles a ver hacia el frente con la riqueza de la experiencia adquirida.
Con qué persona tiene que reflexionar sobre las consecuencias de sus decisiones y animarle a tomar diferentes rutas la próxima vez?
3. Presente desafíos constantemente. Apoye a sus colaboradores dándoles oportunidades que les permitan descubrir "de que estan hechos". Ofrezca retos cada vez más altos, aquellas tareas que les permitan salir de su zona de confort, que les desequilibren. De hecho, el crecimiento solamente se da con el desequilibrio.
A qué persona le puede presentar un desafío que ella misma piense que no puede lograr?

21 de julio de 2010

Nuevos hábitos en la empresa


Al igual que las personas naturales, toda organización tiende a crear hábitos y formas de hacer las cosas, de allí expresiones tales como "es que siempre se ha hecho así" o "eso nunca va a cambiar". Sin embargo, así como las personas somos capaces de cambiar, las empresas también lo pueden hacer, siempre y cuando reconozcan que se trata de un esfuerzo intencional continuado.

Casi sin excepción, las empresas que nos permiten acompañarles a través de consultoría o capacitación están buscando la formula para dejar de hacer cosas que siempre han venido haciendo o están luchando por adoptar patrones nuevos de comportamiento.

Tomemos como ejemplo los esfuerzos que una empresa amiga esta realizando por preparar correctamente su presupuesto y ceñirse a el para guiar sus operaciones. No esta siendo nada fácil, la costumbre es firmar ordenes de compra y cheques sin considerar si el gasto estaba presupuestado o no. Así que nuevas instrucciones, nuevas costumbres y un nuevo patrón de trabajo y comportamiento se necesita establecer.

Rosabeth Moss Kanter, catedrática de la Universidad de Harvard, hace las siguientes recomendaciones para incluir en una campaña de cambios de comportamiento organizacional:

1. Formular mensajes poderosos. Frases, oraciones o slogans claros, fáciles de recordar y "al grano" que permitan que las personas se identifiquen y quieran lograr el cambio de comportamiento. Siguiendo con nuestro ejemplo del presupuesto, una frase pudiese ser "El problema no es gastar, el problema es gastar mal"

2. Contar historias. La gente recuerda las historias mejor que los números o los hechos. Cuente una historia que le permita a las personas entender porque el cambio es importante y que beneficios se podrán obtener al momento de lograrlo. Ejemplo: "Recuerdan que el ultimo año habíamos pensado construir un comedor para todo el personal y no pudimos por falta de recursos, estoy convencido de que si logramos apegarnos al presupuesto en los próximos tres meses, podemos ampliar el comedor y construirlo aun con una salita de estar"

3. Un llamado a la acción. Se le debe decir a la gente claramente cual será el nuevo procedimiento y retarles a seguirlo. Ejemplo: "De ahora en adelante toda orden de compra será aprobada por la gerencia financiera y la partida presupuestaria será anotada como referencia"

Así que no detengamos mas los cambios, seamos consistentes y vamos todos por mejores resultados.